Hace rato… que salí de trabajar me acordé de ti, de las misas, el llanto, de lo mucho que te extraño, aún recuerdo tus risas, tus chistes, tus travesuras, tus anécdotas, de los abrazos, los besos, las palabras dulces, tus regaños, las tortillas de harina, los peinados…y no pude evitar llorar, parece que fue ayer cuando te marchaste.
Simplemente ya tenía un itinerario contigo, hace un mes nos dejaste pobres, me dejaste pobre más de lo que ya estaba, te extraño de verdad me hubiera gustado estar contigo en esos momentos, es más me gustaría estar contigo ahora, pero desgraciadamente aún tengo que estar aquí. Y no me tienes muy contenta que digamos, te fuiste antes de lo debido, aun me haces falta, y no me puedo enojar contigo; hiciste lo que quisiste con nosotros y nos dejaste muchas cosas, pero no dejo de pensar… “¡QUE VALOR!”, caray… y a pesar que ya te lo decía, de…. Que te quiero mucho, te quiero, y te extraño más que nunca, te robaste una parte de mi, una parte de mi que se murió contigo…
Ojalá supieras que me dejaste pobre…
Y me despido con algo que decías… “Aquí yaces y yaces bien, tu descansas…. Y yo también” =(
TE AMO.
